
Estaba tardando en llegar, pero finalmente llegó. El frío, la niebla, la melancolía del sol, la familia y los amig@s. Vivo en un piso bastante bien conectado con la universidad y el centro de la ciudad, tengo una bicicleta para moverme en las distancias cortas y unos compañeros bastante simpáticos. La zona se llama Lambrate, por la estación de Tren y de metro más cercanas, aunque también se conoce por Cittá di Studi, ya que a unos pasos de mi casa se encuentra uno de los primeros campus universitarios de la ciudad de Milano, casi todas universidades técnicas. Hay supermercados baratos y toda clase de servicios como locutorios, tiendas de flores, farmacias y hasta una tienda de producción artesanal de mozzarella. La zona se puede decir que es de clase media trabajadora y aquí como en todas las ciudades grandes se concentra una gran población de inmigrantes, que aquí se suelen denominar extracomunitarios; curioso verdad. Apenas llueve un poquito, pero no se seca y es imposible patinar, el sol? Mejor no preguntar.
Durante los primeros días he estado bastante entretenido de un lado para otro, intentando realizar todos los trámites de la beca erasmus además de las cosas habituales que necesitamos los estudiantes. La burocracia italiana es como la española, de mala claro, y no había trámite que pudiera realizar a la primera, de hecho todavía me quedan cosas pendientes, que me las estoy tomando con calma, más que nada para tener cosas siempre que hacer.
Tras pagar el affitto de tres meses y la caparra mis arcas han decidido que debo iniciar la actividad laboral presto, y la mayoría de mis pensamientos se concentran en ello. Una de las primeras alternativas al duro trabajo de camarero (barman) es la de dar clases de spagnolo (risas). He sacado un libro de gramática y ya hice los carteles estilo doctorculebra total, con la intención de llamar la atención de la gente. Para ser sinceros me conformo con un alumno/a, aunque el hecho de tener que preparar las clases me supone un esfuerzo, nunca esta de más lanzarse a la piscina y probar cosas nuevas. No es que mi italiano sea bueno, pero al menos es suficiente para comunicar lo esencial. Ya os contaré.
La otra de las opciones están en el aire y dependen de que mi currículo traducido al italiano sea del interés de alguna empresa de ocio y tiempo libre. Aunque lo que de verdad me gustaría sería contar cuentos otra vez, o mejor vivir del cuento. Por ultimo pueden ustedes hacer donaciones privadas a la causa culebril en el BBVA.
La universidad no la piso mucho la verdad, solo dos dias a la semana por el momento. Solo tengo una asignatura este mes de Octubre y bueno, tampoco es que me apetezca mucho ir para nada. He conocido a tres chicas simpáticas y al típico grupo de empollones sociólogos competitivos y que solo hablan de universidad y movidas así, todos italianos, todos de mi clase. Pero si os digo la verdad aún no he ido a nada que se le parezca a una actividad tipicamente erasmus, tipo fiesta o lo que sea. Es más tan solo he conocido a dos erasmus, uno de valencia Pedro, super buena gente con el cual me llevo estupendamente y hacemos bastantes cosas juntos. El resto un par de chicas una de Salamanca y otra de Madrid que iba a tomar mojitos al Blue Note, de Madrid claro.
No es que este de Erasmus, es que no lo estoy. Hago cositas con mi novia, la recojo en la bici en la estación, comemos y dormimos juntos, se agradece mucho su presencia, y otras cosillas más.
Pero hoy es el día más aburrido, frio, niebla, lluvia, música de Johny Clash y las ganas de hacer algo y nada. En el retrovisor un viaje a Venecia, para ver la Biennale de Arquitectura y un viaje a Viena para la próxima semana. Espero que todo vaya tan bien como hasta ahora, han pasado 24 días desde mi llegada y hasta hoy no me he acordado de vosotros….jejejee. Por último, decirle a Bruno, mi perro que se cree un gato gay, que nada de dar sustos. ¿Cómo puede ser que apareciera en el tejado de la casa un perro de 5 kilos y orejas de dumbo? El misterio esta en el aire.